n diciembre de 2003, se realizó en Ginebra la Cumbre Mundial de la Sociedad de la Información (CMSI), una conferencia de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) que se lleva a cabo en dos fases. Para las organizaciones de la Sociedad Civil la primera fase de la CMSI fue un proceso que permitió resaltar los enormes fallos que se perciben en el debate mundial sobre el sector de las comunicaciones. La conclusión de la segunda fase de la Cumbre está prevista para los días 16, 17 y 18 de noviembre de 2005.

Durante la fase realizada en Ginebra, el rol de la Sociedad Civil consistió en dar a conocer opiniones críticas e independientes. El enfoque de la fase de Ginebra era claro -- un proceso político que debía conducir a la formulación de una Declaración de Principios y a un Plan de Acción. Se realizaron, al mismo tiempo diversas actividades relacionadas con la CMSI y se vieron algunos resultados. Estos incluyeron conferencias, iniciativas basadas en la asociación con otros grupos, publicaciones, exposiciones, acciones disidentes y manifestaciones.

En cuanto a la fase de Túnez, es probable que la amplitud y la naturaleza del compromiso sean algo diferentes. Los gobiernos se han puesto de acuerdo para que la Cumbre concluya con una "declaración política y operativa que reafirme y fortalezca los compromisos adquiridos durante la fase de Ginebra".

Derechos humanos en Túnez

Se estima desde ya que Túnez brindará poco apoyo a los grupos de la Sociedad Civil. Las violaciones a los derechos humanos en ese país son frecuentes y los grupos del sector de las comunicaciones han manifestado su preocupación por el pobre balance que éste presenta en materia de libertad de expresión. Es posible que los activistas jueguen un papel meramente defensivo frente a los compromisos de Ginebra en materia de derechos humanos.

El primer Comité Preparatorio (PrepCom 1) de la fase de Túnez no auguró nada bueno. Un gran número de "organizaciones no gubernamentales" financiadas por el gobierno tunecino dominaron las discusiones con su presencia física. Durante la primera ronda reservada a las intervenciones de la Sociedad Civil, las "ONGs" tunecinas intervinieron rápidamente para impedir la nominación de un reconocido activista tunecino como portavoz en la lucha por los derechos humanos. Algunos de nosotros estuvimos listos a iniciar una protesta hasta que el bloqueo fuera levantado por el Presidente del PrepCom.

En el Segundo Comité Preparatorio realizado en Ginebra (PrepCom 2) en febrero de 2005, AMARC, junto con otros 12 miembros del Intercambio Internacional por la Libertad de Expresión (IFEX) dimos a conocer públicamente un informe, "Túnez: La Libertad de Expresión bajo Asedio"1. Este informe presenta los hallazgos de una misión de exploración en Túnez y hace recomendaciones detalladas para introducir mejoras.

Los grupos de libertad de expresión han hecho un llamado al gobierno de Túnez para que "libere a los prisioneros políticos; cese las detenciones arbitrarias; termine con el hostigamiento y los abusos de los activistas de los derechos humanos; desista de seguir bloqueando los sitios Web; abandone la censura de libros y periódicos; realice una apertura de los sectores de la prensa y la difusión por radio y televisión; respete la libertad de movimiento, reunión y asociación; y permita una investigación independiente sobre presuntos casos de tortura". El gobierno tunecino, por su parte, ha negado la existencia de violaciones de los derechos humanos en Túnez y ha acusado a los grupos de libertad de expresión de "afirmaciones falsas y conclusiones preestablecidas". Al menos hay un diálogo.

Entretanto, los activistas de los medios comunitarios han creado un grupo de trabajo sobre la CMSI con el cual ejercer presión para lograr el reconocimiento de los medios comunitarios y de su papel esencial en la "Sociedad de la Información". Ha sido una lucha difícil con manifiesta oposición de gobiernos autoritarios y también de ciertos gobiernos donde los radiodifusores comerciales tienen gran influencia. El Salvador en especial ha vetado repetidamente las palabras "medios comunitarios". Esto no causa sorpresa cuando el mismo presidente de dicho país es propietario de una emisora comercial.

Militantismo en marcha

Tal vez el resultado más positivo del proceso de la CMSI ha sido el aumento de los lazos entre las organizaciones de derechos a la comunicación en lo que puede ser visto como el nacimiento de un movimiento. En breve nuestra prioridad debe ser el reafirmar y mejorar los compromisos adquiridos en la fase de Ginebra construyendo una agenda alternativa para la CMSI, la Agenda de los Derechos a la Comunicación.

Este enfoque exige la creación de una asociación durable y un trabajo basado en los principios y prioridades estructurados en torno a la Declaración de la Sociedad Civil de la fase de Ginebra. Su énfasis debe estar en la creación de conocimiento, redes y abogacía en el sector de las comunicaciones. Esto significa que se debe trabajar al interior de la CMSI y también fuera de ella, incluyendo la participación en otros lugares de debate contestatario sobre la gestión de la comunicación mundial. En esos debates se podrán tratar temas de actualidad como la diversidad de los medios de comunicación, la libertad de expresión, el gobierno y los derechos del Internet, la vigilancia, el dominio público y la propiedad de la información, y el f inanciamiento de la comunicación para el desarrollo.

Durante la fase de Túnez, deberíamos desarrollar una Carta de los Derechos a la Comunicación aplicando al contexto de las comunicaciones los principios de los derechos humanos y las prioridades del desarrollo sostenible. Esto debe apoyarse en una actividad investigativa independiente, en un compromiso político de alta envergadura, y en activismo de base práctico. Túnez debería ser en sí misma objeto de una campaña sobre los derechos a la comunicación, especialmente la libertad de expresión y opinión, pluralismo de los medios, libertad del Internet, acceso a la información y libertad de asociación.

Además de su participación en la CMSI, los activistas agrupados en torno al Plan de Acción Sobre los Derechos a la Comunicación deberían encontrar y proponer otros espacios de movilización. Esto incluye los debates actuales en la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) sobre la propiedad de información y el dominio público; el trabajo que se efectúa en la UNESCO en cuanto al tratado sobre la diversidad cultural; y la defensa de los derechos a la comunicación contra las políticas de comercio de la Organización Mundial del Comercio (OMC).

En noviembre de 2005, los activistas de los derechos a la comunicación convergirán en Túnez y habrá una variedad de acciones relacionadas con o paralelas a la Cumbre Mundial de la Sociedad de la Información.

Bajo la Mirada vigilante del gobierno tunecino la Cumbre oficial tratará el asunto de las redes de la tecnología de la información mientras sutilmente se olvida que la brecha de las comunicaciones deja de lado a un tercio de la población mundial. Los Derechos Humanos de seguro estarán por fuera de la agenda oficial. Las organizaciones de la Sociedad Civil tendrán entonces la responsabilidad de recordarle a los gobiernos que los derechos humanos son los derechos de cada individuo, y que el desarrollo sostenible empieza de la base hacia arriba.

Steve Buckley
es el Presidente de AMARC